Plaza Mayor de Salamanca

La Plaza Mayor es el corazón de Salamanca. Pese a ser el monumento más “joven” de su casco histórico, es el marco de un sinfín de episodios, leyendas y curiosidades que te encantará conocer.

Fue construida entre los años 1729 y 1755. El proyecto fue a cargo del arquitecto Alberto de Churriguera, al que siguió su sobrino Manuel de Lara Churriguera y fue finalizado por Andrés García de Quiñones. El material principal y característico de la Plaza Mayor es la piedra de Villamayor, que aporta su color y textura particular a los principales monumentos salmantinos.

Plaza Mayor de Salamanca · Pabellón Real y Pabellón Consistorial

Lo primero en construirse fue el Pabellón Real (el que queda a la izquierda si nos ponemos de espaldas al reloj) , y después el de San Martín (el que veríamos frente a nosotros) . Con la Plaza a medio hacer, las obras quedaron interrumpidas durante quince años por los litigios que la ciudad tuvo que mantener con los propietarios de casas, palacios y posadas que se vieron afectadas por su edificación. Una vez resueltos los pleitos, se alzaron los dos pabellones restantes: el Consistorial (el que alberga el Ayuntamiento) y el de Petrineros (a la derecha, llamado así por alojar antaño a artesanos del cuero). Ningún lienzo de la Plaza Mayor mide lo mismo que el resto, por tanto, y pese a su apariencia, no conforma un cuadrilátero regular.

Tiene 477 balcones y 88 arcos de medio punto. Los arcos de la Plaza se alternan con medallones esculpidos que representan personajes destacados de la historia de España. En 1935 fue declarada Monumento Nacional y en 1973 Monumento Histórico-Artístico.

La Plaza Mayor es el centro social de Salamanca, y es habitual entre los salmantinos citarse “debajo del reloj” sin necesidad de especificar que el reloj del ayuntamiento.

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